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La meningitis es una infección caracterizada por la inflamación de las meninges, las membranas que rodean al cerebro y la médula espinal y que actúan como barrera de protección de todo el sistema nervioso central. La meningitis es causada principalmente por virus (80%), bacterias (15% al 20%) y en el resto de los casos se debe a la infección por hongos, parásitos, intoxicaciones, ciertos medicamentos y otras enfermedades. Cualquier persona puede contraer meningitis, y aunque se trata de una afección poco frecuente, puede lesionar al cerebro y otros órganos, siendo potencialmente letal. La frecuencia de la enfermedad es especialmente elevada en niños y personas inmunodeprimidas. Los síntomas de la meningitis pueden manifestarse durante varias horas o unos días. Los más frecuentes son dolor de cabeza intenso, fiebre alta repentina, rigidez de nuca o cuello, náuseas y vómito, fotofobia (intolerancia anormal a la luz) o fonofobia (intolerancia a los sonidos), convulsiones, somnolencia, y trastornos de la conciencia como confusión o dificultad para concentrarse. La existencia de erupción cutánea puede indicar una forma particular de meningitis meningocócica causada por la bacteria Neisseria meningitidis o meningococo. A menudo en niños pequeños y recién nacidos, la aparición de los síntomas clásicos de fiebre alta repentina, rigidez del cuello y el cuerpo están combinados con síntomas inespecíficos como irritabilidad, somnolencia, dificultad para despertar, alimentación deficiente, vómitos, inactividad física, y llanto constante que aumenta al tomarlo en brazos. También puede darse la aparición de una protuberancia en la fontanela en la parte superior de la cabeza. Las complicaciones de la meningitis son graves, cuanto más tiempo se tarda en iniciar el tratamiento mayor es el riesgo de desarrollar daños neurológicos permanentes. Las principales complicaciones asociadas a esta afección incluyen daño cerebral, convulsiones, la pérdida auditiva, problemas motrices, problemas de memoria, dificultad de aprendizaje, e incluso la muerte. La encefalitis es la inflamación del cerebro que puede ser causada principalmente por infecciones víricas o bacterianas (encefalitis infecciosa), o por procesos autoinmunitarios (encefalitis autoinmune), así como por otros factores no siempre identificados. Casi siempre la encefalitis está asociada a una meningitis, de manera que los dos forman un espectro continúo denominado síndrome de meningoencefalitis. Los síntomas iniciales de la encefalitis infecciosa son dolor de cabeza, síndrome febril agudo, dolor muscular o articular y fatiga o debilidad. En un muy corto tiempo aparecen síntomas más graves (como los presentes en la meningitis), que incluyen rigidez en el cuello, convulsiones, confusión, agitación, alucinaciones, problemas sensoriales y visuales, así como con el habla y la audición, pérdida de sensibilidad/movilidad del rostro y cuerpo, alteraciones de la conciencia que puede progresar al estupor y estado de coma. Los síntomas de encefalitis en bebés y niños pequeños incluyen además abultamientos en las fontanelas, rigidez corporal, vómitos y náuseas, irritabilidad y dejar de comer. Se han identificado más de cincuenta virus causantes de encefalitis en humanos, el más frecuente es el virus del herpes simple (VHS) y la encefalitis vírica por la infección con VIH, el virus del sarampión, poliovirus, virus de la rabia, virus del Nilo Occidental entre otros, la incidencia de cada a tipo varía dependiendo de la región geográfica. La encefalitis puede ser también causada por infecciones bacterianas, por ciertas infestaciones parasitarias (por ejemplo, enfermedades causadas por garrapatas) o por protozoos causantes de la toxoplasmosis o de la malaria. Puede ser una complicación secundaria de otra enfermedad infecciosa (por ejemplo, sífilis) o de cualquier otro factor que provoque inflamación de las meninges. La encefalitis, al igual que la meningitis, conlleva peligro de muerte, por lo cual se debe atender inmediatamente para recibir un diagnóstico y tratamiento oportunos.
• La meningitis bacteriana se presenta cuando los patógenos logran propagarse a través de la sangre y obtener acceso a los tejidos del sistema nervioso central (SNC), infectando el cerebro y la médula ósea. También puede presentarse cuando las bacterias invaden directamente las meninges después de un traumatismo (por ejemplo, una fractura de cráneo), una infección de oído o de los senos paranasales, o por procedimientos quirúrgicos. Entre las principales bacterias causantes de meningitis se encuentran: • Escherichia coli K1 representa casi el 80% de las bacterias aisladas del líquido cefalorraquídeo (LCR); el antígeno K1 es una cápsula que protege a las bacterias del ataque del sistema inmunitario. Las E. coli asociadas con la meningitis contienen factores de virulencia que les permite propagarse a través de la sangre, secuestrar las funciones normales de las células hospederas, infiltrarse en las células endoteliales y obtener acceso a los tejidos del sistema nervioso central (SNC). Esta bacteria es responsable de la mayoría de los casos de meningitis en neonatos (30%) y en bebés prematuros (45%) con una tasa de mortalidad del 25% y el 13%, respectivamente. En el caso de los adultos la meningitis por E. coli K1 suele ser menos común y generalmente de naturaleza oportunista, con una tasa de mortalidad del 28% al 36%.
• La bacteria Haemophilus influenzae Tipo B (conocida como cepa Hib) fue la causa principal de meningitis en niño menores de 5 años antes del uso generalizado de las vacunas conjugadas contra H. influenzae Tipo B, llegando a presentar una tasa de mortalidad del 3% al 6%; en tanto que del 20% al 30% de desarrollaba secuelas permanentes que iban desde pérdida auditiva leve hasta discapacidad intelectual. La mayoría de las infecciones por H. influenzae siguen siendo una causa importante de meningitis, en particular en personas con afecciones predisponentes como otitis o sinusitis, diabetes, inmunodeficiencia o traumatismo craneoencefálico con pérdida de LCR. Se ha informado que H. influenzae Tipo B es el agente etiológico de la meningitis bacteriana en el 20% al 50% de los casos en todo el mundo durante las últimas décadas.
• La bacteria Listeria monocytogenes se encuentra en todas partes en el suelo y el agua, e incluso se puede encontrar en el tracto gastrointestinal de algunos adultos sanos. Este patógeno es el agente causal de la listeriosis que se considera una de las infecciones bacterianas transmitidas por los alimentos más graves debido a su alta tasa de mortalidad, incluso con un tratamiento antibiótico temprano (11%-60%). La listeriosis invasiva puede provocar abortos, sepsis, meningitis y meningoencefalitis. Las poblaciones en riesgo de desarrollar listeriosis invasiva incluyen personas inmunodeprimidas, mujeres embarazadas, fetos, neonatos, y adultos mayores. Listeria monocytogenes causa entre el 0.5% y el 2.0% de los casos de meningitis bacteriana.
• La bacteria Neisseria meningitidis, comúnmente conocida como meningococo, causa meningitis meningocócica y sepsis meningocócica en humanos. Estas bacterias normalmente causan infección de las vías respiratorias superiores, pero pueden provocar meningitis meningocócica cuando ingresan al torrente sanguíneo. Es más común en bebés, niños y adultos jóvenes. Generalmente solo se considera patógeno a la N. meningitidis encapsulada. La enfermedad puede progresar con extrema rapidez (<24 horas), con hipotensión, disfunción multiorgánica, shock, isquemia periférica y pérdida de extremidades, y tiene una tasa de mortalidad de aproximadamente el 5% al 10%.
• La bacteria Streptococcus agalactiae, también conocida como estreptococo betahemolítico del Grupo B, es una causa importante de meningitis en neonatos, en particular en aquellos que son prematuros, y a menudo coincide con la sepsis neonatal. Normalmente se encuentra como microbiota habitual del tracto gastrointestinal inferior, pero desde allí puede colonizar otros sitios, pudiéndose encontrar en el tracto genital femenino y en la faringe. El factor de riesgo más importante para la enfermedad neonatal y perinatal es la infección materna por S. agalactiae. En pacientes adultos la infección por esta bacteria se asocia con una edad avanzada o condiciones de salud subyacentes graves. Las tasas de mortalidad varían entre el 10 % para los neonatos y el 25 % a 30 % en los adultos.
• La bacteria Streptococcus pneumoniae coloniza las vías respiratorias superiores y es el patógeno respiratorio aislado con mayor frecuencia en la neumonía adquirida. También es una causa importante de meningitis, en particular en pacientes pediátricos y adultos mayores, especialmente en aquellos con enfermedades subyacentes. Esta bacteria causa del 20% al 31% de los casos de meningitis bacteriana y exhibe una tasa de mortalidad alta, siendo del 8% al 15% para los niños y del 20% al 37% para los adultos. La mortalidad se aproxima al 50% en los países con pocos recursos, especialmente donde la coinfección por VIH es un factor. Se informan secuelas neurológicas (deterioro cognitivo, sordera, epilepsia) en hasta el 40% de los sobrevivientes. Por lo general, la meningitis viral es leve y a menudo desaparece por sí sola. La causa de la mayoría de los casos es un grupo de virus conocidos como enterovirus, y otros como el virus del herpes simple (VHS), el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), el citomegalovirus (CMV), el Herpesvirus humano 6 (HHV-6), el Parechovirus humano y el Virus de la varicela-zóster (VZV) también pueden causar meningitis viral.
• Los enterovirus (EV) están asociados con enfermedades humanas que van desde infecciones asintomáticas o leves hasta enfermedades graves del sistema nervioso central que requieren hospitalización. Las tasas de infección son más altas en los niños. Las infecciones se propagan por vía fecal-oral y respiratoria y pueden propagarse rápidamente en entornos comunitarios, en particular en áreas con malas condiciones sanitarias. El EV es una de las causas comúnmente identificadas de encefalitis/meningitis infecciosa, con tasas de prevalencia informadas de entre el 5.5% y el 30% según la ubicación y la demografía del paciente.
• El citomegalovirus humano (CMV) muestra una distribución que es casi generalizada en la población mundial. Si bien la enfermedad grave en pacientes inmunocompetentes es poco frecuente, el CMV es un patógeno oportunista en individuos inmunocomprometidos o inmunodeprimidos, ya sea como infección inicial o como activación de una infección latente. En algunos pacientes, como receptores de trasplantes, el CMV puede infectar el sistema nervioso central y causar meningoencefalitis.
• Los virus del Herpes simplex 1 y 2 (VHS-1 y VHS-2) constituyen uno de los principales agentes patógenos causantes del síndrome de meningoencefalitis. Las infecciones por HSV-1 suelen ocurrir en la primera infancia y se manifiestan principalmente como lesiones orales, en tanto que el HSV-2 están asociadas con la actividad sexual y se manifiesta primariamente con lesiones genitales. En todo el mundo, aproximadamente el 90% de las personas están infectadas con VHS-1, en tanto que el VHS-2 es menos común, ya que afecta entre el 15% y el 80% de las personas infectadas. Después de la infección inicial, que es asintomática en la mayoría de los casos, el VHS permanece en estado latente o inactivo dentro de las células nerviosas. La reactivación viral que resulta en la infección del sistema nervioso central puede ocurrir en cualquier momento a lo largo de la vida y se asocia con la presencia de síndromes febriles agudos, lesiones, estrés emocional, irregularidades hormonales y cambios en el estado inmunológico.
• El Virus del Herpes Humano 6 (VHH-6) es un patógeno que se descubrió a mediados de la década de 1980. Este virus habita en los tejidos del sistema nervioso central, incluido el cerebro, donde puede causar daño tisular que conduce a encefalitis o meningitis. Se sabe que más del 95% de las personas mayores de 2 años son positivas para una o ambas variantes del VHH-6, y posterior a la infección primaria el virus presenta un período de latencia dentro de las células nerviosas. La enfermedad del SNC asociada con el HHV-6 se encuentra tanto en niños como en adultos, siendo mucho más común en personas con sistema inmunitario deprimido que en individuos inmunocompetentes. La infección primaria con VHH-6B causa roséola en los bebés, pero las manifestaciones clínicas de la infección primaria con VHH-6A no están del todo definidas.
• Los dos tipos principales de Parechovirus que se sabe que infectan a los seres humanos son el Parechovirus Humano tipo 1 (HPeV-1) y el Parechovirus Humano tipo 3 (HPeV-3). Estos virus se transmiten normalmente a través de secreciones respiratorias o por vía fecal-oral y pueden provocar diversas manifestaciones clínicas. El HPeV-1 suele asociarse a síntomas gastrointestinales y respiratorios, y es poco frecuente la afectación del sistema nervioso central. Por otra parte, el HPeV-3 es el tipo vinculado principalmente a infecciones del SNC, en particular en los bebés, con desenlaces graves de la enfermedad, como sepsis, encefalitis, meningitis y hepatitis en niños menores de 3 meses de edad. Los bebés que sobreviven a la enfermedad del sistema nervioso central causada por HPeV muestran daños en la materia blanca del cerebro y discapacidades del desarrollo más adelante en la vida.
• El Virus de la Varicela y del Herpes Zóster (VVZ) es un virus que causa infecciones de varicela en niños, adolescentes y jóvenes. Después de la infección primaria el VVZ se establece en los ganglios sensoriales del sistema nervioso, donde permanece latente dentro de las células y que puede reactivarse más adelante en la vida causando el herpes zóster y (o culebrilla) en adultos y ancianos. Más del el 95% de la población adulta presentan evidencias de infección previa por este virus, y destaca la frecuencia de reactivación del VZV en todo el mundo donde entre el 10% y el 30% desarrollan herpes zóster en algún momento de la vida, pero generalmente es controlada por el sistema inmunológico. La encefalitis y la meningitis son complicaciones de las infecciones por varicela y herpes zóster, especialmente en adultos mayores y personas con sistemas inmunitarios deprimidos.
• La meningitis micótica o fúngica puede ser similar a la meningitis bacteriana aguda. La meningitis micótica no se trasmite de una persona a otra, afecta a personas con sistemas inmunitarios debilitados y puede causar la muerte si no se trata oportunamente, e incluso con tratamiento, puede volver a aparecer.
• Los hongos de las especies Cryptococcus neoformans y el Cryptococcus gattii son patógenos que se adquieren por inhalación de sus esporas, las cuales se pueden encontrar en el suelo, la madera en descomposición y los excrementos de aves. Estos hongos pueden propagarse a otros sistemas orgánicos, en particular, el cerebro y las meninges. El C. neoformans se considera un patógeno oportunista de las personas inmunodeprimidas, siendo la enfermedad definitoria del SIDA en hasta el 50% de los casos. Las infecciones por C. gattii son relativamente raras, pero parecen estar aumentando y afectan tanto a personas con función inmunitaria reducida como a personas inmunocompetentes, en particular en las que presentan problemas de salud subyacentes. La mortalidad por meningitis criptocócica es alta, y oscila entre el 10% y casi el 50% en pacientes inmunodeprimidos. La meningitis y la encefalitis son afectaciones graves y pueden ser mortales en unos pocos días sino se inicia el tratamiento farmacológico inmediato. El retraso en el tratamiento también aumenta el riesgo de daño cerebral permanente. La meningitis progresa con mucha rapidez y dado que existe un alto riesgo de mortalidad dentro de las doce horas posteriores a la aparición de la infección, son cruciales el diagnóstico temprano y el tratamiento precoz para prevenir secuelas graves y evitar la muerte. El panel FilmArray Meningitis/Encefalitis es una prueba de PCR multiplex capaz de detectar cualitativamente ADN o ARN de 14 patógenos (bacterias, virus y hongos) en aproximadamente 1 hora a partir de muestras de líquido cefalorraquídeo (LCR).
• Bacterias detectadas por la prueba Panel Meningitis/Encefalitis FilmArray: • Escherichia coli K1.
• Haemophilus influenzae.
• Listeria monocytogenes.
• Neisseria meningitidis encapsulada (meningococo).
• Streptococcus agalactiae.
• Streptococcus pneumoniae.
• Virus detectados por la prueba Panel Meningitis/Encefalitis FilmArray: • Citomegalovirus (CMV).
• Enterovirus.
• Virus Herpes simplex 1 (VHS-1).
• Virus Herpes simplex 2 (VHS-2).
• Herpesvirus humano 6 (HHV-6).
• Parechovirus humano.
• Virus varicela-zóster (VZV). • Hongos detectados por la prueba Panel Meningitis/Encefalitis FilmArray: • Cryptococcus neoformans / gattii. Esta prueba no se recomienda como prueba de curación. Los resultados no deben utilizarse como base única para el diagnóstico, el tratamiento u otras decisiones de manejo del paciente. Los resultados positivos no descartan la coinfección con organismos no incluidos en el Panel ME de FilmArray. El agente detectado puede no ser la causa definitiva de la enfermedad. Los resultados negativos no descartan la infección del sistema nervioso central. Esta prueba no detecta todos los agentes de la infección del sistema nervioso central, y la sensibilidad en el uso clínico puede diferir de la que se indica en el prospecto. Los virus del herpes (CMV, HHV-6, HSV-1, HSV-2 y VZV) pueden existir en forma latente y sufrir reactivación en diversos entornos clínicos. Cuando se detectan mediante el Panel de meningitis/encefalitis, los resultados del virus del herpes deben considerarse como la causa probable de meningitis/encefalitis sólo en el contexto clínico apropiado y tras consultar a un experto. Si la sospecha clínica de HSV-1/HSV-2 y/o Cryptococcus es alta, se recomienda realizar una prueba de PCR específica para HSV (virus del herpes simple (HSV) tipos 1/2, líquido cefalorraquídeo (LCR) y/o una prueba de antígeno de Cryptococcus. Nombres alternativos: Panel sindrómico de meningitis-encefalitis; Panel FilmArray Meningitis/Encefalitis.
• lunes a viernes: Muestras tomadas o entregadas antes de las 11:00 am, se entregan resultados el mismo día a partir de las 06:00 pm, muestras tomadas o entregadas después de las 11:00 am, se entregan resultados al siguiente día hábil a partir de las 06:00 pm.
• sábados: Muestras tomadas o entregadas al laboratorio antes de las 09:00 am, se entregan resultados el mismo día a partir de las 06:00 pm, muestras tomadas o entregadas al laboratorio después de las 09:00 am, se entregan resultados al siguiente día hábil a partir de las 06:00 pm.
• domingos y días festivos oficiales y organizacionales se consideran días no hábiles.